domingo, 9 de octubre de 2011

TURISMO ARQUEOLÓGICO EN VERACRUZ

Veracruz es un pueblo que cuenta con una infinidad de atractivos que capturan a visitantes de todo el mundo por su belleza natural y por la calidez de su amable gente. Un pueblo para cual la preservación de sus tradiciones milenarias es sumamente importante y donde no falta el tesoro arqueológico que distingue a sus culturas prehispánicas, la Huasteca, la Totonaca y la Olmeca.

Mediante la arqueología se ha podido estudiar estas culturas a través de sus restos encontrados por todo el territorio Veracruzano.  Culturas con más de 3,500 años de antigüedad, de las cuales se encuentran importantes vestigios en el sitio original de su hallazgo así como en el museo de Antropología de Xalapa en donde se exhiben más de 3,000 piezas.

Esta parte de los recursos culturales, la parte arqueológica, de Veracruz son unos de los atractivos más importantes del estado, y del país. “Un ejemplo es la afluencia de 18 millones de visitantes a las zonas arqueológicas, museos y monumentos históricos bajo custodia del INAH durante 2010” ( El Economista). Los turistas hacen viajes donde  la arqueología es el ingrediente principal, para aprender de estas majestuosas culturas, esta modalidad de turismo cultural es denominada Turismo Arqueológico o Arqueoturismo.

El turismo arqueológico está ligado a sitios arqueológicos, yacimientos, museos que exhiben muestras arqueológicas, monumentos y edificios que forman parte del patrimonio histórico-cultural que se encuentran en una región. El patrimonio arqueológico de Veracruz constituye un recurso cultural muy importante que es imprescindible para su identificación y estimación social al nivel mundial. Estos recursos son únicos en todo el mundo, y por esta razón son un atractivo turístico inigualable.

“El turismo arqueológico no sólo alienta el conocimiento histórico de sociedades prehispánicas, sino también es motor del desarrollo social y económico de las comunidades aledañas a las zonas arqueológicas, y elemento cultural identitario de la nación” (El Economista). Esta modalidad de turismo acerca los turistas a las culturas antiguas pero también los llevan a reconocer sus descendentes actuales y tener una interacción de turismo cultural con las poblaciones actuales aunque sea solo por efecto secundario del mismo turismo arqueológico.

TURISMO ARQUEOLOGICO

El patrimonio arqueológico constituye sin duda alguna el testimonio esencial de las actividades humanas del pasado, además de hacernos identificar nuestras raíces culturales y sociales. Este constituye un elemento importante dentro de la vida de cada ser humano ya que al ser estudiado por arqueólogos  y científicos se  genera información  para  ser interpretada  en las  generación  presente y sobre todo para la futura. Definiremos El "patrimonio arqueológico" según la carta internacional para la gestión del patrimonio arqueológico, como aquello que representa la parte de nuestro patrimonio material para la cual los métodos de la arqueología nos proporcionan la información básica. Engloba todas las huellas de la existencia del hombre y se refiere a los lugares donde se ha practicado cualquier tipo de actividad humana, a las estructuras y los vestigios abandonados de cualquier índole, tanto en la superficie, como enterrados, o bajo las aguas, así como al material relacionado con los mismos.

TURISMO Y SU RELACIÓN CON EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO

El patrimonio arqueológico es un recurso social, cultural y también económico, para su utilización tanto educativa como comercial, esta última aunada al turismo, es imprescindible su puesta en valor, es decir su identificación y estimación social.

El Turismo viene a formar parte crucial al combinarse con este Patrimonio y así formar lo que llamaremos Turismo Arqueológico, ¿Por qué viene a formar parte crucial?, porque definitivamente son los prestadores de servicios de este producto turístico los que adquieren el compromiso de velar por los bienes culturales, tanto en el aspecto material como simbólico y significativo. Al hablar de bienes culturales no nos referimos a un inventario de objetos atractivos, factibles de exhibir o yacimientos arqueológicos con arquitectura monumental, sino, al conocimiento e interpretación integral, contextualizado e interrelacionado del patrimonio cultural y su entorno natural, donde los objetos y sitios arqueológicos son solo una parte de un todo, integrados a un sistema cultural que manifiestan procesos históricos únicos e irrepetibles en el tiempo y el espacio. Aunado a ello como se comentó en el párrafo anterior son los prestadores de este producto turístico parte importante del cuidado y protección de este patrimonio, por un lado los guías de turistas y por el otro los encargados de las secretarias de Turismo, ya que los primeros concientizan a la comunidad y al visitante, mientras que los segundos generan recursos y promoción del lugar, logrando así una fusión que va a dar como resultado la preservación del Patrimonio para las generaciones futuras. 

Es así como se concluye que el para tener un Producto Turístico como el Turismo Arqueológico, no se lograría hacer  sin los conocimientos de Arqueólogos y sin este valioso patrimonio. Así como de nada nos servirían todos los hallazgos de monumentos, vestigios y zonas, si no se da a conocer a la sociedad Mexicana y a todo el mundo; y que mejor que hacerlo mediante el ámbito turístico donde además de lograr una adecuada difusión de la cultura de nuestros antepasados se genera derrama económica para las comunidades aledañas.

ZONA ARQUEOLÓGICA: TRES ZAPOTES

El Patrimonio arqueológico engloba todas las huellas de la existencia del hombre y se refiere a los lugares donde se ha practicado cualquier tipo de actividad humana, a las estructuras y los vestigios abandonados de cualquier índole, tanto en la superficie, como enterrados, o bajo las aguas, así como al material relacionado con los mismos.



En base a esta definición nos enfocaremos a una zona arqueológica localizada en el sur de la costa del Golfo de México, que se sugiere fue un centro olmeca primario de una unidad política autónoma, pero pequeña, con una jerarquía sociopolítica menos desarrollada: “Tres Zapotes”.

 Christopher A. Pool, doctor en antropología por la Universidad de Tulane, New Orleans, LA., afirmó lo anterior, al asegurar que tras esa autonomía, el sitio nunca sirvió como centro secundario al servicio de otros, como San Lorenzo, La Venta y Laguna de los Cerros.

Ante la confusión que prevalece sobre el estatus de la zona arqueológica de Tres Zapotes, la propuesta del especialista, tras una década de investigaciones, reafirma la existencia olmeca en el sitio, aunque no como centro mayor, con lo que termina con las hipótesis en el sentido de que en el lugar, ni siquiera existió tal ocupación durante el Formativo Tardío (1500-900 a.C.), esto, de acuerdo con los primeros asentamientos identificados.

De ahí, que coincidiera con algunos de sus homólogos en que, en realidad, funcionó como un centro secundario en una jerarquía regional de control político, bajo la propuesta de que los gobernantes de centros olmecas solicitaban la talla de monumentos y controlaban su distribución, regalándolos a caciques clientes, a fin de consolidar su propia autoridad.

Tres Zapotes se encuentra en el extremo oeste de la zona olmeca de Veracruz, en el municipio de Santiago Tuxtla, entre la sierra de los Tuxtlas y la cuenca baja del río Papaloapan; por ambos lados del arroyo Hueyapan, en un llano aluvial expuesto a inundaciones esporádicas y cerca del volcán San Martín.



El profesor asociado del Departamento de Antropología de la Universidad de Kentucky, Christopher A. Pool participó en la Mesa Redonda Olmeca: balance y perspectivas, organizada por los institutos Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de Investigaciones Estéticas (IIE) de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En su ponencia Tres Zapotes como un centro olmeca: Nuevos Datos, el antropólogo remarcó que el lugar contó con una ocupación sustancial contemporánea, con los centros regionales olmecas antes mencionados y que durante el Preclásico Medio logró independizarse de esa cultura.

Estas conclusiones, explicó, apoyan el modelo de la división de la zona olmeca en territorios políticos modestos. De acuerdo con la metodología de campo y del análisis, documentó una historia de ocupación continua en Tres Zapotes, de aproximadamente 2 mil años, desde el periodo Formativo Temprano hasta el Clásico Tardío.

Desde un principio, sus habitantes tallaron cabezas colosales de basalto que  en la Sierra de los Tuxtlas, donde se les daba forma, para después ser transportadas por cientos de personas al mando de especialistas en ingeniería, hasta su destino final, en el cual esculpían las facciones y los elementos del casco que las diferenciarían de las demás.

Los olmecas tallaron en piedra escenas narrativas sobre actividades rituales y políticas de sus líderes, la grabación de estos hechos históricos continuaba en los periodos Tardío y Clásico, cuando se les combinó con textos glíficos en estelas que ubicaban en las plazas ceremoniales.

 El sitio está conformado por tres grupos mayores de montículos, distribuidos sobre un área de aproximadamente dos kilómetros cuadrados, que delimitan plazas irregulares, es decir, que están colocados a distancias desiguales sin seguir un plan geométrico preciso. Existen además, otros de menor tamaño.

A la zona arqueológica de Tres Zapotes se llega por la carretera número 180. De norte a sur hasta Santiago Tuxtla, Veracruz, y se toma la desviación en dirección poniente para arribar a la población de Tres Zapotes, en donde se localiza el Museo de Sitio, aproximadamente a 24 kilómetros al sureste de Santiago Tuxtla. Por la misma carretera, de sur a norte, se llega primero a San Andrés Tuxtla, que se encuentra aproximadamente a 69 kilómetros de ese recinto.

Referencias: INAH
Manuel Zabala Alonso

sábado, 24 de septiembre de 2011

TURISMO RURAL EN JAPÓN, UNA JOYA PERDIDA

TURISMO RURAL EN JAPÓN, UNA JOYA PERDIDA

El turismo rural en Japón es una parte insignificante de sus atractivos comparado con el segmento de negocios que es uno de los más presentes en esta nación, por lo que no se le da el valor que debería pese a tener un atractivo hipnótico y mítico. Aun cuando suene a contradicción hablaremos un poco del valle de Kiso, uno de los pocos puntos rurales que se pueden visitar. Los viajeros que llegan Japón acostumbran a pasar de largo la ciudad de Nagoya, situada en el centro de la isla de Honshu.



Es la cuarta ciudad más grande del país y centro de la industria automovilística japonesa. La ciudad fue totalmente arrasada durante los bombardeos de 1945 en la 2ª Guerra Mundial, por lo que no hay que ir a buscar allí ni edificios históricos ni huellas del pasado sólo el trepidante día a día de una sociedad con un gran afán de superación.

Sin embargo desde Nagoya se pueden hacer algunas excursiones interesantes como la que provee el Valle de Kiso.

Durante los primeros años del siglo XVII, Japón se unió bajo la dirección feudal de la familia Tokugawa la cual estableció su cuartel general en Edo (la actual Tokyo) a unos 500 kilómetros de la entonces capital Kyoto. Rápidamente se establecieron diferentes rutas que unían ambas ciudades que, además de rutas comerciales, permitían al régimen mover con eficacia y rapidez mensajes, misiones diplomáticas o incluso espías. De las cinco rutas existentes, las dos más importantes fueron la ruta Tokaido que se desarrollaba a nivel de costa y la ruta Nakasendoque, literalmente significa “camino de las montañas” y que transcurría por el interior de la isla de Honshu.



De la ruta Tokaido, la más importante y más activa, prácticamente no queda rastro alguno y los viejos caminos empedrados se fueron substituyendo por modernas carreteras y vías férreas al mismo ritmo que Japón iba desarrollando su economía. Por el contrario, la zona por donde corría la ruta Nakasendo no se ha visto tan alterada por el crecimiento económico lo que ha permitido que se conservara prácticamente inalterable y muchos de sus tramos se pueden recorrer hoy en día tal como se hacía en el siglo XVII. Por el Valle de Kiso, en las montañas de los Alpes Centrales, ya existía una antigua ruta comercial llamada Kisojique cubría los 70 km de la zona. En la época del shogunato Tokugawa esta ruta se fusionó a la Nakasendo pasando a formar parte de los 500 kilómetros que enlazaban Tokyo y Kyoto.
A lo largo de estos caminos se fueron desarrollando una serie de pueblos, los llamados pueblos de posta, donde los viajeros encontraban los servicios básicos, principalmente comida, bebida y alojamiento pero también porteadores y cuidados para los animales de carga. Los funcionarios y samuráis se desplazaban para realizar tareas administrativas y recibían un trato acorde a su rango. Los pueblos eran también puntos que utilizaba el gobierno para el control de la red de caminos. Viajar por el sólo placer de viajar no estaba permitido pero sí lo estaban los viajes religiosos. Así pues, durante la segunda mitad del período Edo, la peregrinación se convirtió cada vez más en un fenómeno popular. Fueron apareciendo diferentes centros religiosos, como el santuario de Ise dedicado a la diosa del sol. Mientras, la economía iba creciendo con fuerza dando a la gente más dinero y tiempo libre para viajar, y eran ya miles los peregrinos que se encontraban en las carreteras.Llegar al Valle de Kiso desde Nagoya es bastante fácil. Solo se toma el tren JR Shinano de las 8 de la mañana en dirección a Nagano. Tras 49 minutos exactos de trayecto se llega Nakatsugawa donde se toma un autobús para trasladarse a Magome

El pueblo de Magome, a pesar de estar muy restaurado conserva preciosas casas de madera. Las calles son empedradas y muy empinadas. La calle principal está llena de pequeños establecimientos donde se vende artesanía o dulces de la región. Por las pequeñas acequias corre un agua limpia y fresca y las flores decoran las casas.

Es muy común realizar todo el trayecto en solitario puesto que no es una ruta muy transitada. La ruta de autobús hace la última parada en Tsumago. Durante el período Edo, Tsumago era el pueblo de posta número 42 de los 69 que tenía el camino Nakasendo (cita de nipón history  for all: anteriormente fue el número 10 de las 11 estaciones a lo largo de la Kisoji, ruta que atravesaba el Valle de Kiso). Él pueblo fue en su día próspero y relativamente cosmopolita pero había caído casi en el olvido y en 1968 los residentes locales empezaron una importante labor de restauración. Actualmente es uno de los pueblos de Japón mejor conservados.

Una vez terminado el recorrido se toma la ruta de vuelta en Tsumago hasta la estación de tren de Nagiso, Pasando por Nakatsugawa y a Nagoya donde los rascacielos y luces de neón te devuelven de pronto al siglo XXI.

Cita: nipón history for all
TURISMO DE AVENTURA

El auténtico turismo alternativo no es un producto más en el mercado tradicional, como tampoco una ramificación agregada a la industria turística, más bien es una modalidad de nueva generación regida por un conjunto de condiciones que superan la práctica del turismo convencional de masas.
El turismo alternativo es una conjugación de turismo natural, de aventura, etnológico, místico etc
“El turismo de aventura es un tipo de turismo que implica la exploración o el viaje a áreas remotas, donde el viajero puede esperar lo inesperado.”



ACTIVIDADES EN VERACRUZ

  • §  Rappel
  •       Ciclismo
  •     Buceo
  • §  Recorridos Culturales
  • §  Expediciones
  • §  Escalada en Roca
  • §  Surf


El crecimiento del turismo de aventura viene acompañado de una gran variedad y disponibilidad de productos de turismo de aventura en el turismo y viaje de aventura internacional.  Un verdadero producto de turismo debe brindar algo extra además del valor del dinero para poder atraer al turista a realizar algo satisfactorio. Esto ha llevado a un gran cambio en las nuevas modalidades de la elección de vacaciones para acomodar la creciente variedad de intereses y actividades para el tiempo libre (Hall & Weiler, 1992) y las vacaciones "orientadas en la experiencia." El turismo de aventura ganó más popularidad entre los viajeros sofisticados de hoy quienes quieren "experimentar" las vacaciones antes que pasarlas sentados en un ómnibus de turismo (Black & Rutledge, 1995; Madrigal, 1995; Tourism Canada, 1995; Vellas, 1995.)

Fuentes
§  http://es.wikipedia.org/wiki/Turismo_de_aventura
§  http://www.zonaturistica.com/ecoturismo/
§  http://www.turismoaventura.com/comunidad/contenidos/defTA/index.shtml

TURISMO RURAL SOSTENIBLE POR PAULA MUÑOZ

TURISMO RURAL SOSTENIBLE

Hablar de un turismo rural sustentable es ofrecer a los visitantes un contacto personalizado, de brindarles la oportunidad de disfrutar del entorno físico y humano de las zonas rurales y, en la medida de lo posible, de hacerles partícipes de las actividades, tradiciones y estilos de vida de la población local.

Las actividades que se consideran parte del concepto de un turismo rural son: El montañismo, la equitación, el turismo de aventura, los viajes educativos, el turismo orientado al deporte y la salud.
Este tipo de turismo surge como alternativa económica en aquellas zonas tradicionalmente agrícolas y ganaderas, o pesqueras, que han ido despoblándose por la emigración masiva del campo a la ciudad, acontecimiento acaecido hace unos años, por la necesidad de la población rural de buscar un trabajo, debido a las pérdidas que se estaban sufriendo en la agricultura, la ganadería y otras actividades tradicionales.

LA FEDERACIÓN GALLEGA DE TURISMO RURAL: UNA APUESTA FIRME POR UN TURISMO RURAL SOSTENIBLE Y DE CALIDAD.

INTRODUCCIÓN: LA FEDERACIÓN GALLEGA DE TURISMO RURAL
La Federación Gallega de Turismo Rural, FEGATUR, surge en el año 2003 por iniciativa de varios empresarios de turismo rural.
Uno de sus logros más importantes es haber generado, en un entorno que, tradicionalmente rechaza el asociacionismo, una organización de alta credibilidad que, en este momento está formada por 220 socios y por las principales asociaciones de turismo rural locales, comarcales y provinciales de Galicia, que son Agarimo, AHTA, Costa da Morte, Campoemar, Lugosur, Tureume, Tabeirós-Terra de Montes, Terras do Avia, Turisacra y Trevihost.

Además, desde su constitución FEGATUR forma parte de ASETUR (Asociación Española de Turismo Rural), entidad que aglutina a casi todas las asociaciones de turismo rural existentes en el territorio español, sirviendo de plataforma para coordinar esfuerzos en el ámbito nacional.

Desde la filosofía del desarrollo rural sostenible, FEGATUR surge con la ilusión y el objetivo de dinamizar, y explotar, de manera sostenible, los recursos endógenos del rural gallego.

En particular, tras un análisis de las características territoriales de la zona y sus recursos, se llegó a la conclusión de que el turismo rural y el ecoturismo podrían ser la punta de lanza de una estrategia de desarrollo capaz de dar el impulso necesario a la reactivación deseada.

De esta manera, con la puesta en marcha de una central de reservas de turismo rural, el desarrollo turístico ha sido impulsado y controlado por los propios promotores locales, sobre los que recaen la mayor parte de los beneficios económicos en forma de rentas complementarias a las actividades agrarias tradicionales; de tal forma, que se ha ido regenerando el tejido social y se revitaliza la cultura local, al tiempo que los beneficios obtenidos van repercutiendo, además, en el medio natural.

Esta última formulación es fundamental para comprender por qué uno de los principales objetivos de FEGATUR es la defensa y conservación del medio ambiente, de los recursos naturales y culturales , como base de un desarrollo sostenible de la actividad turística del medio rural.

Es, por tanto, prioritario conservar y mejorar el Patrimonio Natural y Cultural de Galicia como recurso base para el subsector del turismo rural, y como principal garantía de su éxito sostenido y futuro desarrollo.

Para esto, en el desarrollo de sus actividades generales, FEGATUR está asumiendo como objetivos específicos, los siguientes:
  La promoción del turismo rural y ecológico.
  La contribución activa en la defensa y conservación de la Naturaleza y el Medio Ambiente.
  El asesoramiento a todos aquellos organismos, empresas, y público en general, en todos los temas que se le soliciten relacionados con turismo rural e medio ambiente.
  La difusión de la riqueza natural y cultural de Galicia.

Desarrollado por Paula Muñoz